La aspirina es un fármaco analgésico de venta libre que se utiliza para calmar los dolores, la tensión muscular y problemas circulatorios. Lo que algunas desconocen es que, dada su composición, tiene interesantes beneficios para el cuidado de la piel, sobre todo en el rostro.

Esto se debe a sus altas concentraciones de un liposoluble llamado hidroxiácido  que se está utilizando para la fabricación de cremas, exfoliantes y productos restauradores.

Su aplicación tópica disminuye el aspecto de las manchas, reduce las cicatrices y promueve la eliminación de las células muertas. También cuenta con una potente acción antiinflamatoria que beneficia a los pacientes con acné y sensibilidad cutánea.

La combinación de miel y aspirina crea un tratamiento nutritivo y revitalizante que atenúa las líneas de expresión, calma las quemaduras y mitiga el impacto negativo de los radicales libres.

Está recomendada para todos los tipos de pieles ya que no altera la producción natural de aceites, regula el pH y disminuye el exceso de sebo que se acumula en los poros.Si eres de los que aún no han probado sus propiedades, sigue leyendo para descubrir cómo incluirla en la rutina de belleza.

La preparación de este peeling natural de miel y aspirina es muy sencilla y, sobre todo, económica. Lo único que debes tener en cuenta es que la miel tiene que ser orgánica para que aporte todos sus beneficios. De forma inmediata sentirás una piel más limpia, suave y renovada; sin embargo, si la sigues usando sentirás que sella tus poros, reduce las manchas y previene la inflamación. Es importante que antes de usarla en su totalidad realices una pequeña prueba en una de las partes de tu rostro para comprobar que no te causa efectos indeseados.

Si bien no suele generar este tipo de inconvenientes, no podemos descartar que tenga reacciones negativas sobre algunos tipos de piel. Anímate a incorporarla en tus hábitos de belleza y comprueba que no necesitas gastar en costosos procedimientos profesionales para lucir fabulosa.